Escritura5 de abril de 20265 min lectura

Pasos esenciales para escribir un libro desde cero

Pasos esenciales para escribir un libro desde cero

¿Sabes qué me pregunta casi todo escritor novato que llega a mi plataforma? "Ray, tengo esta idea genial para un libro, pero no tengo ni idea de por dónde empezar". Y entiendo perfectamente esa sensación de estar parado frente a una montaña enorme sin saber cuál es el primer paso para subirla.

He acompañado a cientos de escritores en este proceso, y te voy a ser honesto: escribir un libro desde cero no es fácil, pero tampoco es imposible. Lo que necesitas son pasos claros y concretos que puedas seguir sin perderte en el camino. Porque una cosa es tener la idea, y otra muy distinta es transformarla en un libro terminado que otros puedan leer.

Define tu idea central antes de escribir una sola línea

Me ha pasado que escritores llegan emocionadísimos con su proyecto y cuando les pregunto "¿de qué trata exactamente tu libro?", me dan una respuesta de diez minutos que va por todos lados. Ahí ya sé que necesitamos trabajar en la base.

Tu primer paso real es poder explicar tu libro en una o dos frases máximo. No me refiero a un resumen completo, sino a la esencia. Por ejemplo: "Es la historia de una mujer que descubre que su esposo lleva una doble vida" o "Un manual práctico para crear huertos urbanos en espacios pequeños".

¿Por qué insisto tanto en esto? Porque esta definición será tu brújula durante todo el proceso. Cada vez que te sientas perdido o no sepas si una escena o capítulo funciona, vuelves a tu idea central. Si no aporta a esa idea, probablemente no debería estar en tu libro.

Una alumna me contó una vez que había escrito 200 páginas sin tener clara su idea central. Cuando finalmente la definió, se dio cuenta de que tenía que reescribir casi todo. Mejor definirla desde el principio, ¿no te parece?

Crea un esquema que realmente puedas seguir

Aquí viene la parte que muchos escritores quieren saltarse: la planificación. "Ray, yo soy más de escribir por inspiración", me dicen. Y está bien, la inspiración es genial, pero si solo dependes de ella, probablemente nunca termines tu libro.

No necesitas un esquema súper detallado que te quite la creatividad. Yo recomiendo lo que llamo "el esquema flexible": define los puntos principales de tu historia o los capítulos centrales de tu libro, pero deja espacio para que la creatividad fluya entre esos puntos.

Para ficción, esto podría ser: situación inicial, conflicto principal, tres o cuatro eventos clave, y desenlace. Para no ficción: introducción, tres a cinco temas principales que quieres cubrir, y conclusión. Nada más complicado que eso.

Lo que sí te recomiendo encarecidamente es que escribas una frase o dos sobre cada capítulo o sección. Esto te va a ahorrar horas de bloqueo creativo porque siempre sabrás qué viene después. He visto escritores abandonar proyectos simplemente porque llegaron a un punto donde no sabían cómo continuar.

Establece una rutina de escritura realista

Aquí viene la parte donde tengo que ser brutalmente honesto contigo: la diferencia entre quienes terminan sus libros y quienes no, casi siempre está en la constancia, no en el talento.

¿Cuánto tiempo puedes dedicar realmente a escribir cada día? Y cuando digo realmente, me refiero a tiempo real, no a fantasías. Si trabajas ocho horas, tienes familia y otras responsabilidades, tal vez sean 30 minutos al día. Perfecto, empieza con eso.

Yo prefiero que escribas 200 palabras todos los días durante un año, a que escribas 2000 palabras un sábado y luego no toques el proyecto en tres semanas. La constancia construye momentum, y el momentum es lo que te llevará hasta el final.

Una estrategia que funciona muy bien es escribir siempre a la misma hora. Tu cerebro se acostumbra y entra más fácilmente en "modo escritura". Puede ser temprano en la mañana antes de que todos despierten, o en la noche cuando ya terminaste con tus otras responsabilidades. Lo importante es que sea tu momento sagrado de escritura.

Y otro consejo que me ha funcionado: cuando termines tu sesión de escritura, anota una frase sobre lo que vas a escribir mañana. Esto hace que retomar sea mucho más fácil porque no empiezas desde cero cada día.

Acepta que el primer borrador será imperfecto

Esta es probablemente la lección más difícil que tienen que aprender los escritores novatos. Me escriben frustrados: "Ray, leo lo que escribí ayer y me parece horrible". Mi respuesta siempre es la misma: perfecto, así debe ser.

El primer borrador no es para que sea bueno, es para que exista. Su única función es sacar la historia o las ideas de tu cabeza y ponerlas en papel. Ya habrá tiempo para pulir, corregir y mejorar.

Cuando estés escribiendo tu primer borrador, resiste la tentación de volver atrás a corregir. Si te das cuenta de que algo no funciona, anótalo en un documento aparte y sigue adelante. El momentum es más valioso que la perfección en esta etapa.

He visto escritores que pasan meses perfeccionando el primer capítulo y nunca llegan al segundo. No caigas en esa trampa. Tu objetivo es llegar al final, punto. Todo lo demás se puede arreglar después.

Una vez que tengas tu primer borrador completo, ahí sí puedes empezar el verdadero trabajo: la revisión y edición. Pero primero necesitas tener algo que revisar, ¿verdad?

Escribir un libro desde cero es un maratón, no una carrera de velocidad. Cada escritor que conozco que ha terminado su libro me dice lo mismo: "No pensé que podría hacerlo, pero día a día, página a página, de repente estaba ahí". Si quieres profundizar más en cómo dar esos primeros pasos cruciales, te recomiendo que leas nuestra guía completa para empezar un libro, donde encontrarás herramientas adicionales para convertir tu idea en realidad.

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